Camponotus castaneus | Compra, cría y cuidados
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Camponotus castaneus - Hormiga Gigante Castaña

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Colonia

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Camponotus castaneus – Hormiga Gigante Castaña

Biología

Camponotus castaneus es una gran hormiga originaria del este de Norteamérica. Su distribución se extiende desde Nueva York hasta Florida y, hacia el oeste, alcanza Oklahoma y Texas, ocupando buena parte del este y sureste de Estados Unidos.

Habita una considerable variedad de ambientes, desde bosques de robles y nogales, pinares y bosques mixtos hasta praderas, claros, matorrales arenosos, jardines y terrenos agrícolas. Esta capacidad para vivir en hábitats muy diferentes explica su amplia distribución.

A pesar de pertenecer al grupo conocido como hormigas carpinteras, C. castaneus no depende especialmente de la madera. Sus colonias se encuentran con frecuencia en el suelo, bajo piedras, en la base de los árboles o dentro de troncos y tocones ya deteriorados.

Como el resto de las hormigas carpinteras, no se alimenta de madera. Puede aprovechar cavidades existentes o excavar materiales blandos y degradados, pero obtiene su energía de líquidos azucarados y su proteína de pequeños invertebrados.

Las obreras adultas consumen néctar, mielatos producidos por hemípteros, fruta madura y otras sustancias ricas en carbohidratos. Los insectos capturados o encontrados muertos se transportan al nido y se utilizan principalmente para alimentar a las larvas.

Su actividad exterior se concentra especialmente durante el atardecer y la noche. Las obreras pueden recorrer el suelo, subir por los troncos y establecer rutas regulares hacia árboles o plantas donde encuentran secreciones azucaradas.

Durante el día, una colonia pequeña puede parecer casi inactiva. Sin embargo, al reducirse la iluminación comienza a enviar exploradoras, de manera parecida a una ciudad cuyo turno de trabajo comienza cuando el resto del bosque empieza a apagarse.

Es una especie generalmente prudente y menos impulsiva que otras hormigas norteamericanas. Ante una perturbación, muchas obreras optan inicialmente por retirarse hacia el nido, aunque las majors pueden defender la entrada utilizando sus mandíbulas y sus secreciones químicas.

Las colonias presentan polimorfismo, con obreras minor, formas intermedias y majors. Las pequeñas trabajadoras realizan la mayor parte de la exploración y el cuidado de la prole, mientras que las mayores aportan fuerza para defender el nido, transportar alimentos voluminosos, almacenar alimentos en sus buches y trocear presas.

No forma necesariamente colonias gigantescas. Un estudio realizado sobre comunidades de hormigas de Florida estimó colonias maduras de aproximadamente 350 obreras, aunque la población real puede variar según la región y las condiciones ambientales. En cautividad debe considerarse una especie de población moderada, más manejable que otros grandes Camponotus capaces de producir varios miles de individuos.

Por prudencia, debe mantenerse una sola reina por colonia. No se recomienda unir reinas capturadas o adquiridas por separado, aunque procedan de una misma región.

La fundación se maneja como claustral. Tras perder las alas, la reina puede permanecer cerrada en una pequeña cámara y criar a la primera generación utilizando sus reservas corporales.

Las primeras obreras son naníticas y bastante menores que las generaciones posteriores. Una vez empiezan a aportar carbohidratos y proteínas, la reina aumenta progresivamente la puesta y la colonia comienza a producir obreras más robustas.

El crecimiento inicial es relativamente pausado, como sucede en muchas especies grandes de Camponotus. Tras superar la primera temporada y producir varias generaciones, la colonia gana estabilidad y comienza a mostrar con mayor claridad su polimorfismo.

Tamaño y morfología

Camponotus castaneus es una hormiga grande y elegante, fácilmente reconocible por su coloración uniforme en tonos castaños, rojizos, anaranjados o amarillentos.

El nombre específico castaneus hace referencia precisamente a su tonalidad castaña. Algunos ejemplares son de un rojo profundo, mientras que otros presentan colores más claros, próximos al ámbar o al naranja.

La cabeza y el gáster pueden ser ligeramente más oscuros que el mesosoma. Las mandíbulas, los extremos de las antenas y parte de las patas suelen presentar tonalidades marrones oscuras o prácticamente negras.

El exoesqueleto es relativamente liso y brillante, con una pilosidad escasa. Esta superficie pulida hace que la coloración parezca especialmente intensa bajo una iluminación directa.

Las obreras minor tienen una cabeza alargada, patas largas y un cuerpo estilizado. Las majors son considerablemente más robustas y presentan una cabeza ancha y casi cuadrangular, equipada con mandíbulas más potentes.

No existe una separación absoluta entre obreras y soldados. La colonia produce una sucesión progresiva de tamaños, como si dispusiera de la misma herramienta fabricada en diferentes formatos: las minors aportan velocidad y las majors, fuerza.

Medidas documentadas

  • Obreras minor: aproximadamente 6–8,5 mm
  • Obreras major: aproximadamente 11–16 mm
  • Reina: aproximadamente 15,5–17 mm

Las mandíbulas de las majors presentan entre seis y siete dientes y permiten sujetar alimento, cortar presas y defender el hormiguero.

Como integrante de la subfamilia Formicinae, carece de aguijón. En el extremo del gáster posee un acidoporo desde el que puede liberar ácido fórmico como mecanismo defensivo.

MANTENIMIENTO EN CAUTIVIDAD

La dificultad de Camponotus castaneus puede considerarse intermedia.

Su fundación claustral, población moderada y dieta generalista facilitan el mantenimiento. No obstante, requiere una diapausa adaptada a su procedencia, buena disponibilidad de carbohidratos y un gradiente de humedad estable.

Parámetros recomendados

  • Temperatura durante el crecimiento: 24–27 °C
  • Humedad de la zona de cría: moderada
  • Zona destinada a pupas: más seca y ventilada
  • Zona de forrajeo: seca
  • Tipo de nido: PLA y metacrilato o corcho.
  • Tamaño de las galerias: mediano o grande

Aunque tolera ambientes cálidos, no conviene calentar todo el hormiguero. Debe proporcionarse un gradiente que permita a la colonia trasladar los huevos, larvas y pupas según sus necesidades.

Los huevos y las larvas suelen mantenerse en la zona más húmeda, mientras que los capullos pueden trasladarse hacia cámaras más secas. La colonia actúa como una familia que cambia a los niños de habitación según la temperatura y la humedad del momento.

No es necesario alimentarla antes de la aparición de las primeras obreras. La introducción frecuente de comida en el tubo puede generar suciedad, hongos y estrés innecesario.

Las galerías medianas resultan adecuadas para colonias jóvenes, mientras que las grandes permiten alojar cómodamente a la reina y a la prole cuando aumenta la población.

Aunque puede ocupar madera deteriorada en la naturaleza, no necesita obligatoriamente un nido de corcho o madera. Los sistemas de PLA o metacrilato permiten observar mejor la prole y controlar con mayor precisión la humedad.

La ampliación debe realizarse progresivamente. Una colonia pequeña se mantiene mejor en un espacio ajustado que en un hormiguero sobredimensionado lleno de cámaras vacías.

Alimentación

Carbohidratos

Los carbohidratos representan la principal fuente de energía de las obreras:

  • néctar específico para hormigas;
  • agua azucarada;
  • miel diluida;

Durante la temporada activa conviene mantener una fuente de carbohidratos disponible con regularidad. Una colonia bien alimentada suele mostrar obreras con el gáster visiblemente dilatado por las reservas líquidas.

La fruta debe utilizarse como complemento y retirarse antes de que fermente o desarrolle moho.

Proteínas

  • moscas;
  • grillos;
  • cucarachas de cría;
  • polillas;
  • tenebrio troceado;
  • otros insectos seguros y bien alimentados.

Las primeras obreras deben recibir presas pequeñas, sacrificadas o seccionadas. Las colonias establecidas pueden procesar insectos más grandes, especialmente cuando aparecen las primeras majors.

El consumo de proteína depende directamente de la cantidad de larvas. Una colonia con muchas larvas puede aceptar alimento varias veces por semana, mientras que en ausencia de desarrollo larvario mostrará poco interés.

Diapausa

La extensa distribución de C. castaneus comprende poblaciones sometidas a inviernos muy diferentes. Las procedentes de Nueva York, Nueva Jersey o el interior de Estados Unidos experimentan una parada más fría y prolongada que las originarias de Florida o de la costa del golfo de México.

Por ello, siempre que sea posible, conviene conocer la procedencia de la colonia.

Para poblaciones del centro y norte de su distribución se recomienda una diapausa marcada de aproximadamente 10–12 semanas entre 8 y 14 °C.

Las poblaciones del extremo sur pueden mantenerse durante el mismo periodo aproximadamente entre 14 y 18 °C, permitiendo una ralentización clara sin aplicar temperaturas excesivamente bajas.

El descenso y la recuperación deben realizarse gradualmente. Durante este periodo disminuyen la actividad, la puesta y el consumo de proteínas.

La colonia debe conservar acceso al agua. Puede ofrecerse una pequeña cantidad de carbohidratos si las obreras continúan activas, pero no es necesario mantener el ritmo de alimentación de la temporada de crecimiento.

No debe forzarse la actividad calentando la colonia cuando esta ha detenido voluntariamente el desarrollo de la prole.

Comportamiento en cautividad

Las colonias pequeñas suelen ser discretas y mantienen pocas obreras en la zona de forrajeo. La mayor parte de su actividad puede observarse durante la tarde o la noche.

Con el crecimiento aparecen rutas más claras y una mayor diferencia entre las funciones de las minors y las majors. Los soldados suelen permanecer dentro del nido y salir con mayor frecuencia ante alimentos grandes o perturbaciones.

Las obreras trepan bien por cristal, plástico, juntas de silicona y superficies rugosas. La zona de forrajeo debe disponer de una barrera antifugas correctamente aplicada.

Su población moderada permite observar una colonia madura sin necesitar instalaciones tan grandes como las exigidas por especies más prolíficas.

Manejo y seguridad

Camponotus castaneus no posee aguijón.

Las obreras pueden morder cuando quedan atrapadas o se manipulan directamente. Las majors cuentan con mandíbulas suficientemente fuertes para producir una molestia apreciable.

También pueden liberar ácido fórmico. Debe evitarse que en su manejo o trasnporte se estresen demasiado y queden atrapadas en una atmósfera de ácido fórmico que pueda afectar gravementa la salud de la colonia.

Los traslados y tareas de mantenimiento deben realizarse mediante tubos, recipientes auxiliares, pinzas largas y barreras antifuga.

Con un recinto correctamente cerrado y una rutina de mantenimiento ordenada, no presenta dificultades especiales de seguridad.

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