La especie es monogínica, con una sola reina funcional por colonia, lo que garantiza una estructura social estable y un crecimiento colonial sostenido a largo plazo. Como mecanismo defensivo, posee la capacidad de proyectar ácido fórmico, suficiente para repeler depredadores o intrusos, aunque su intensidad no es extrema comparada con otras especies altamente defensivas.